Cómo elegir tu propio ritual bajo altos niveles de radiación uv en la playa

En las playas de Pinamar y otras partes de la Costa Atlántica, los días venideros el índice de radiación UV alcanzará un nivel 11, clasificado como muy alto por las entidades de salud. Esto se traduce en un riesgo significativo para la piel, que puede sufrir daños en pocos minutos si no está adecuadamente protegida. Sin embargo, entre sombrillas y meriendas playeras, cada turista crea su propia estrategia para enfrentarse al sol.

Quizás también te interese:  Romances de Navidad en el cine

Cómo se preparan los veraneantes

En Rada Beach, temprano por la mañana, un grupo de amigos establece su pequeño refugio. Algunos prefieren cubrirse con camisetas, mientras que otros buscan broncearse. Natalia, quien ha venido del norte de Buenos Aires, tiene claro su enfoque: “Me protejo del sol usando protector solar con factor 50. Además, ahora también compro protector especial para el rostro”. El costo no pasa desapercibido para ella. “Aquí lo vi a un precio de 23 mil pesos, por eso lo traje desde mi casa”, comenta mientras se reaplica en los hombros.

No muy lejos, Constanza comparte una práctica común en la playa: “Utilizo aceite para broncearme. Aunque tengo piel trigueña y no me quemo fácilmente, igualmente opto por esto porque me da un buen tono. Sin embargo, en mi rostro uso protección 50”. Los dermatólogos subrayan que el daño causado por el sol es acumulativo para todos, independientemente del color de piel.

Testimonios de quienes aprendieron a cuidarse

Candela Espoal, de 50 años, cuenta su experiencia con tranquilidad. “Entre los 13 y 20 años tomé mucho sol sin ningún tipo de protección. En esos tiempos, incluso usábamos aceite de cocina para broncearnos. Y cuando íbamos a la nieve o montaña, tampoco usábamos protección”. Años después, enfrentó las consecuencias: “Me diagnosticaron un carcinoma en la piel, en la nariz”. Actualmente, su relación con el sol es diferente: “No me expongo como antes, utilizo mucha protección, uso sombrero y protector solar con factor 50, y solo voy a la playa después de las cuatro de la tarde”.

El índice UV es un indicador de la intensidad de la radiación ultravioleta que llega a la Tierra. Cuando el índice supera el 8, el riesgo es elevado; en el nivel 11, puede causar daño en menos de 10 minutos sin protección. Por ello, se aconseja evitar el sol entre las 10 y 16 horas, y aplicar protector solar de amplio espectro, renovándolo cada dos horas junto a otras barreras físicas como sombreros y gafas de sol.

No todos siguen las recomendaciones al pie de la letra. Nicolás indica que siempre usa protección 50, pero no evita el sol intencionalmente. Fernando, por otro lado, confiesa cierta despreocupación: “Me quemo jugando al golf. Antes de ir a la playa o jugar, me pongo factor 30, pero después no vuelvo a aplicarlo el resto del día”.

Ester admite ser olvidadiza con la reaplicación: “Uso protección 30, y solo me la vuelvo a poner cuando recuerdo, después de salir del agua. Para el rostro uso factor 60 ante todo para prevenir arrugas”. Bárbara comparte parte de esta rutina: “Uso protección 50, aplicándolo en la cara constantemente, pero no tanto en el resto del cuerpo”.

En otra escena, una familia está instalada cómodamente en sillas playeras. Bárbara Smith y Nicolás Rocha cuidan a su hijo Mateo con un enfoque diferente. “Aplicamos protección factor 50 a Mateo cada dos horas, especialmente al salir del agua. Y seguimos esta rutina todos”, comenta Bárbara. Ella también percibió un cambio en los precios: “Este año noté que el precio es más accesible, me costó 15 mil pesos”.

Cerca, Ana Laura y Diego Pirota intentan equilibrar la protección con el deseo de broncearse. “Uso factor 50 para el rostro sin color y 40 para el cuerpo. No cero, porque me gusta tener algo de color”, dice Ana Laura. Diego añade: “Para el rostro siempre 50, y 40 en el cuerpo. Nos reaplicamos una vez al día, aunque a ella le gusta hacerlo más seguido. Cada vez somos más conscientes del daño solar”.

Esta creciente conciencia también se refleja en las farmacias. En la Farmacia Osvaldini, reportan que las ventas de protectores solares han crecido cada año. “Hay dos tendencias: los que vienen con piel muy blanca buscan o un bronceador acelerador con factor 30 o directamente 50. Esos son los extremos más comunes entre los clientes”, explican. Además, la preferencia por formatos ha cambiado: los sprays se venden más que las cremas, y los productos pediátricos, tanto en spray como en crema específica para bebés, son muy populares.

Quizás también te interese:  La etapa en la que las líneas de expresión no son relevantes

Las cifras corroboran la tendencia: se venden hasta 30 protectores solares al día. Los productos importados cuestan alrededor de 80 mil pesos; los nacionales, 26 mil; y los de tamaño familiar, unos 40 mil. También son muy demandados los post solares, bálsamos labiales con factor 50 y protectores faciales, muchos de ellos con color, cuyas tarifas oscilan entre los 15 y 30 mil pesos.

Quizás también te interese:  El experto en terapia alternativa al psicoanálisis se describe: "Actuamos como taxistas, seguimos las indicaciones del cliente

En la playa, el sol continúa marcando el compás de la actividad. Algunos veraneantes optan por cubrirse, otros por obtener un bronceado, y otros han aprendido a evitarlo.

AS

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos y para mostrarte publicidad relacionada con sus preferencias en base a un perfil elaborado a partir de tus hábitos de navegación. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Más información
Privacidad