En un bar localizado en Mar de Ajó, en la costa de Buenos Aires, se vivió una escena de gran conmoción cuando una camarera se plantó en medio del establecimiento para denunciar la presencia de ratas e insectos en la cocina, señalar irregularidades con los empleados y recomendar a los presentes que no abonaran sus consumos. El hecho rápidamente ganó notoriedad en las redes sociales.
El suceso tuvo lugar en Terramar, un reconocido restobar bautizado como “El Selfie Bar de la Costa”, ubicado en Irigoyen al 200. Al momento de la declaración de la trabajadora, el local se encontraba casi al máximo de su capacidad.
Revelaciones impactantes de una empleada
“Este sitio es un foco de abuso laboral. Los platillos que están comiendo… si echan un vistazo a la cocina, encontrarán cucarachas enormes y ratas. Al fondo del patio, hay bolsas de basura acumuladas“, explicó la mujer.
Empuñando un micrófono, la empleada expuso las supuestas infracciones en el lugar, del que estaba presentando su renuncia. Señaló que vendían “alimentos recalentados”, que “las pastas no son frescas” y que “las cervezas están expiradas”.
El alegato del dueño del bar
“Mi consejo es que se marchen y no paguen, porque el responsable no lo merece”, instó la mujer, justificando que “a las meseras se les paga 25 mil pesos la hora y a la cajera, que maneja todo el dinero, se le dan 30 mil pesos”. “Este hombre se aprovecha de las necesidades de los empleados”, agregó, refiriéndose al propietario del restaurante.
La declaración de la camarera fue captada por los dispositivos móviles de los comensales. En los vídeos se observa cómo algunos clientes intercambian miradas, mientras otros permanecen indiferentes.
“Lamento interrumpir sus vacaciones de esta forma, pero deben ser informados. Este sitio debe cerrarse de inmediato. Mis disculpas. La declaración del restorán”, puntualizó la trabajadora, quien mencionó que su superior estaba “observando todo por cámaras”.
Con el creciente interés del caso, el restaurante emitió un comunicado a través de sus redes sociales, rechazando las afirmaciones de la mujer. “Ante las acusaciones infundadas y el contenido difamatorio que circula en redes, queremos brindar tranquilidad a nuestros clientes y amigos,” comenzaba el mensaje publicado en su cuenta de Instagram.
“Llevamos más de una década operando con dedicación, cumpliendo rigurosamente con todas las normativas de higiene, bromatología y legalidad que nos permiten seguir en funcionamiento”, declararon, negando rotundamente las críticas planteadas por la mujer.
“No solo refutamos de manera categórica estos comentarios malintencionados, sino que ya se encuentran bajo el manejo de nuestros asesores legales. Nuestro compromiso sigue siendo ofrecer siempre calidad superior y un entorno seguro”, concluyó la administración del restaurante.
