A menudo, escuchamos que ciertas situaciones son normales, aunque en realidad no lo sean, lo cual puede ser uno de los peores diagnósticos posibles, especialmente cuando se trata de la salud de un bebé. Esta frase se convirtió en un eco constante para Salvador y sus padres, enfrentándose a un desafío cada vez que llegaba la hora de la alimentación.
Desde el primer día de su vida, Antonella, madre primeriza, supo que algo no estaba bien con su hijo Salvador. Aunque muchos achacaban los síntomas a simples cólicos, sus visitas constantes a la sala de emergencias aumentaban. Salvador, entre llantos y retorciéndose por el dolor, podía llorar durante horas interminables, causando noches en vela para toda la familia.
Un nuevo comienzo: Escuchar y entender
El desvelo fue una constante durante más de dos meses hasta que encontraron a una pediatra dispuesta a escuchar y entender. Antonella comenta: “Nos tomó en serio a pesar de ser primerizos, y reconoció el sufrimiento de nuestro hijo”. Así comenzó la investigación para identificar la causa subyacente y mejorar la vida de Salvador.
A pesar de sus esfuerzos por mantener la lactancia, Antonella enfrentó una baja en la producción de leche que no pudo superar, incluso con la ayuda de especialistas. Siguiendo las recomendaciones médicas, optaron por darle a Salvador leche de fórmula. Probaron varias, pero cada intento era fallido: Salvador sufría dolores intensos y su irritabilidad era una constante.
Un giro en la solución alimenticia
La clave estuvo en una fórmula medicamentosa diseñada para problemas gastrointestinales. Esta solución permitió a Salvador alimentarse correctamente y comenzar a ganar peso, pero el costo de la fórmula y la negativa de la prepaga para cubrirlo fue un nuevo obstáculo. Cada lata tenía un precio de 80 mil pesos.
Al principio, Salvador necesitaba tres latas mensuales pero ahora que tiene ocho meses, requiere ocho latas. “Nosotros logramos comprarlas a mejor precio gracias a un distribuidor”, cuenta Antonella, tras haber enfrentado la negativa inicial de su cobertura médica alegando que la fórmula no era necesaria.
La batalla legal por la cobertura
Pese a la solución nutricional brindada por una comprensiva pediatra, el tema de la cobertura médica demandó ayuda legal. La familia contactó a la Asociación Leches Medicamentosas, que lucha porque estas fórmulas sean accesibles sin costo adicional.
Desde entonces, la situación mejoró notablemente. En su siguiente control médico, Salvador mejoró de manera significativa, pasando a un mejor percentil de crecimiento. Los problemas digestivos disminuyeron y las noches de insomnio quedaron atrás, relata Antonella desde Tigre.
Reflexionando sobre el camino recorrido, Antonella, de 34 años, dice que “cada diagnóstico representa un viaje largo y a menudo solitario. Tener acceso al asesoramiento y tratamiento adecuado fue crucial”. La Asociación Leches Medicamentosas, fundada por el abogado Leandro Desplats, presta asistencia gratuita basándose en la ley nacional N° 27.305.
Para contactar a la Asociación, se puede utilizar Instagram: @leches.medicamentosas, o acceder a su página web en www.lechesmedicamentosas.com.ar para presentar reclamos.
