Abogada Argentina Enfrenta Acusaciones en Brasil
La abogada e influencer de Santiago del Estero, Agostina Páez, enfrenta acusaciones de acto racista en territorio brasileño, por lo que las autoridades decidieron colocarle una tobillera electrónica. Esto ocurrió luego de que Páez comentara que había recibido amenazas.
El medio Info Del Estero confirmó que Páez ya lleva la tobillera, que fue ordenada por la justicia brasileña. Además, su pasaporte ha sido retenido como medida cautelar, impidiéndole abandonar Brasil durante el proceso de investigación.
Defensa Legal y Reacciones
El abogado defensor de Páez, Sebastián Robles, consideró la medida como “muy estricta” y anunció que presentará un recurso de habeas corpus con el objetivo de que su clienta pueda volver a su país natal.
El cargo de injuria racial se originó tras un incidente cuando Páez y sus amigas intentaban salir de un club nocturno en Río de Janeiro. Según la abogada, todas las cuentas estaban saldadas, pero el personal del local les acusó de adeudos en base a las pulseras que portaban, lo que incitó una situación de tensión.
Ante la acusación, sus amigas pagaron bajo protesta, pero aseguran que el trato del personal se tornó hostil, incluso sufrieron burlas y acosos mientras abandonaban el recinto.
En un video viralizado en redes, se observa a Páez realizando gesticulaciones comparativas con primates mientras se dirige al local. Esto provocó gran controversia y críticas.
Ella comunicó a Clarín que el lunes fue amenazada por tres individuos al intentar salir de su alojamiento temporal para conseguir comida. Según Páez, su ubicación fue revelada imprudentemente.
Relató que la propietaria del alquiler la alertó de la situación, informándole que acudieron personas pretendiendo ser policías. Páez manifestó que no era cierto que la policía la buscara activamente, pues mantenía contacto constante con las autoridades.
Describió cómo ha aumentado su sensación de inseguridad y opresión, repercutiendo en su intención de cambiar de residencia por precaución.
Atribuyéndose una “reacción inadecuada”, la abogada dejó en claro que lamenta profundamente lo sucedido, expresando su desconcierto por la falta de respaldo de su país de origen.
Su defensa legal está insistiendo en el acceso a las grabaciones de seguridad del incidente ocurrido el 14 de enero, con el fin de aclarar el contexto que difiere de las acusaciones formuladas contra Páez.
El delito de injuria racial en Brasil, comparable con racismo, conlleva potencialmente penas entre dos a cinco años de prisión, sin la posibilidad de liberación bajo fianza. Esta semana, representantes consulares argentinos han estado en contacto con Páez, mientras su defensa busca que el habeas corpus tenga éxito debido a las adversas y confusas circunstancias de su casi-detención.
