En Hernando, una localidad de Córdoba, un conjunto de delincuentes se llevó un ternero que era la mascota de una institución educativa y, lamentablemente, no solo lo sacrificaron sino que también dispersaron sus restos cerca de la escuela.
El Impacto en la Comunidad Educativa
Este incidente ocurrió en la escuela primaria Bernardino Rivadavia, donde los estudiantes cuidaban al ternero, llamado Berni. Este proyecto formaba parte de una iniciativa escolar centrada en la protección del entorno.
Sin embargo, el plan se vio truncado una mañana de viernes cuando los niños salieron al patio en busca de Berni para alimentarlo y descubrieron su desaparición.
La vicedirectora, Vanessa Espinosa, relató a El Doce cómo se dieron cuenta de la ausencia del ternero, que era esencial en un proyecto conocido como Bio Escuela, enfocado en la sostenibilidad y el aprendizaje sobre el medioambiente.
Una Búsqueda Desoladora
“Investigamos por todas partes y vimos que el cerco estaba roto usando una herramienta. Pensamos que había sido robado, pero jamás sospechamos este grado de brutalidad”, narró.
Frente a la falta de información y la angustia general que inundó a la comunidad escolar, Espinosa decidió revisar fuera del área escolar, situada en la intersección de las calles 9 de julio y Matheu. Fue entonces cuando se encontró con la terrorífica escena.
Mientras escudriñaba los alrededores, la educadora halló partes del animal. Inicialmente sus patas, y posteriormente se encontraron fragmentos del ternero esparcidos por distintos sitios del área urbana.
Al descubrir estos restos, y tras informar a las autoridades, se inició una búsqueda que siguió el rastro proporcionado por los fragmentos hallados. Finalmente, esta pista los condujo a la vivienda del principal sospechoso, donde encontraron el cuerpo de Berni ya descuartizado.
“Había sangre por todos lados y la carne ya empezaba a deteriorarse. Fueron dejando partes por distintos lugares del pueblo. No fue para consumo. Simplemente fue un acto de crueldad. El ternero padeció mucho, lo asesinaron con una herramienta afilada”, detalló Espinosa, aún conmocionada.
Aunque las fuerzas de seguridad arrestaron a un hombre originario de Santiago del Estero, el personal educativo sospecha que no actuó solo. “En nuestro pueblo, las cosas se saben. Se trató de un grupo”, informó la vicedirectora, quien además subrayó el impacto emocional en los niños.
“Había gritos y llantos en todas partes. Al inicio intentaron encontrar una solución, querían ayudar, preguntaban a los vecinos. No queríamos revelarles lo sucedido, pero pronto se enteraron a través de redes y comentarios. Lastimaron profundamente a los chicos”, declaró angustiada y dolida.
