Ha comenzado una ola de calor que se prevé dure hasta el martes. Además de las altas temperaturas, hay otro factor preocupante: la fuerza del sol, indicada por el índice UV, que alcanzó el máximo nivel de 12 el viernes en la Ciudad de Buenos Aires.
Mientras gran parte del país enfrenta alertas por calor extremo, el índice de radiación ultravioleta ha mostrado cifras muy elevadas, incluso para la temporada estival. El sol se siente más fuerte de lo normal, por lo que cada vez más personas revisan el índice UV en sus teléfonos antes de salir, para decidir hasta qué hora es necesario usar protección solar.
El contexto climático actual
Este fenómeno coincide con el inicio de una nueva ola de calor en la región metropolitana, con temperaturas que alcanzarán 35 grados. La ciudad de Buenos Aires y sus alrededores están viviendo un fin de semana caluroso, con temperaturas que superan los 30 grados desde el viernes y se mantendrán varios días.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) activó una alerta amarilla por calor extremo en gran parte del país, afectando áreas como Chaco, Corrientes, Santa Fe, Entre Ríos, Santiago del Estero, Córdoba, San Luis, Buenos Aires y zonas montañosas del sur de Mendoza, Neuquén, Río Negro, Chubut y el sur de Santa Cruz.
En Buenos Aires, para este sábado se espera una temperatura entre 26 y 34 grados, con valores similares el domingo y lunes. El martes podría alcanzar los 35 grados.
Se considera una ola de calor cuando las temperaturas mínimas y máximas superan ciertos umbrales durante al menos tres días consecutivos. En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, estos umbrales son temperaturas mínimas sobre 22°C y máximas por encima de 32,3°C, límites que se superarán en los próximos días, siendo así la segunda ola de calor de 2026.
Comprendiendo el índice UV
El índice UV alcanzó 12 el viernes, el máximo en la escala. Según expertos, este índice se limita entre 1 y 13, y rara vez en la superficie terrestre supera los valores de 12 o 13.
El índice UV mide la radiación ultravioleta solar que llega a la superficie, especialmente la radiación UVB y UVA, la cual está asociada al enrojecimiento de la piel, un indicador preliminar de daño celular y un factor esencial en el desarrollo de cáncer de piel.
Específicamente, el índice indica cuántos minutos puede exponerse la piel al sol antes de mostrar enrojecimiento, momento en el cual ya se considera que ha ocurrido daño celular.
Un punto crucial: el índice UV no está vinculado a la temperatura; permanece constante independientemente del clima. La variación de la radiación ultravioleta se produce todos los años en niveles semejantes, aunque puede cambiar día a día debido a la temporada del año y factores meteorológicos como nubosidad, humedad, contaminación y partículas en suspensión.
No todos los expertos coinciden en que el sol esté “más fuerte”. El meteorólogo José Javier Merve aclaró que no existen pruebas de un aumento en la radiación UV asociado a un debilitamiento de la capa de ozono actualmente.
“La radiación solar depende de la capa de ozono, y no estamos observando aumentos en los rayos UV que lleguen a la superficie. Todo se mantiene normal desde ese punto”, explicó.
Merve enfatizó que la radiación UV no está relacionada con el calor, y muchas veces la percepción de mayor intensidad del sol tiene que ver con hábitos de exposición. “A menudo, en climas frescos, la gente se expone más al sol, lo que después se traduce en mayores consecuencias. La temperatura no está relacionada con la radiación ultravioleta. De hecho, los días con más radiación UV suelen ser los más diáfanos, con aire fresco desde capas altas de la atmósfera.”
Además, el tipo de entorno también influye en la percepción del sol, como ocurre en áreas costeras. “No es lo mismo tomar el sol en la costa atlántica que en Córdoba o Bariloche. En la playa, la sal y el yodo del mar intensifican el bronceado, haciendo que el sol parezca más potente”.
Cómo se interpreta el índice UV
0 a 2 – Bajo: protección mínima.
3 a 5 – Medio: se recomienda protección.
6 a 7 – Alto: protección necesaria, especialmente al mediodía.
8 a 10 – Muy alto: protección especial; evitar el sol directo al mediodía.
11 a 12 (y 13) – Extremo: evitar salir al mediodía; riesgo alto de daño en la piel.
Consejos esenciales para protegerse del sol
Ante la radiación UV extrema, los expertos sugieren:
- Aplicar protector solar en cuerpo y rostro 30 minutos antes de la exposición, incluso en días nublados. Reaplicar cada dos horas.
- Avoid the sun between 10 a.m. and 4 p.m., when UV rays are most intense.
- Use sunscreen even with overcast skies: clouds allow up to 85% of UV radiation to pass through.
- Do not expose children under 1 year to the sun.
- Avoid using sunscreen on babies younger than 6 months.
- Protect yourself with umbrellas, shirts, hats, and sunglasses with UV filters.
- Drink plenty of water to prevent dehydration.
- Use after-sun products to hydrate and soothe the skin after sun exposure.
- If pregnant, opt for sunscreens with maximum protection to prevent spots.
Con la llegada de una nueva ola de calor y un sol aparentemente más intenso, verificar el índice UV cada vez es más crucial, al igual que comprobar la temperatura antes de salir de casa.
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