La descendiente del cuadro saqueado por los nazis considera su recuperación una corrección histórica importante

La Larga Búsqueda de Marei von Saher

A sus 82 años, Marei von Saher ha dedicado gran parte de su vida a recuperar obras de arte saqueadas por los nazis, como el “Retrato de una dama”, que estuvo desaparecido durante casi el mismo tiempo que ella ha vivido. Esta obra fue sustraída por un alto funcionario del Tercer Reich de su suegro, en uno de los tantos episodios de expolio nazi. Ahora, tras haber sido localizado en Mar del Plata, Marei está decidida a recuperarlo.

El Descubrimiento Reciente

El retrato fue encontrado en una propiedad en venta en Mar del Plata, noticia divulgada por el diario neerlandés AD en agosto del año anterior. Esta propiedad pertenecía a la hija de Friedrich Kadgien, conocido como “el mago de las finanzas” dentro del régimen de Adolf Hitler. Tras algunas negociaciones, Patricia Kadgien entregó la obra a la Justicia, aunque afirmó que su adquisición fue legítima.

Un Caso Judicial y la Historia Detrás del Cuadro

La obra se encuentra bajo la custodia de la Corte Suprema de la Nación mientras el juez federal Santiago Inchausti resuelve su destino. Un equipo de expertos en arte identificó al pintor italiano Giacomo Antonio Melchiorre Cerutti como su autor, datándola del siglo XVIII y valuándola en 250.000 euros. Aunque se creía que pertenecía a Fra Galgario, se confirmó lo contrario.

Marei von Saher, aunque reservada, respondió por correo electrónico desde su hogar en Connecticut, explicando que, a diferencia de muchas otras obras que cambiaron de manos después de la guerra, este retrato permaneció siempre con la familia Kadgien desde 1944. Durante aquel tiempo turbulento, Kadgien adquirió el retrato del mismo nazi que había expropiado la galería de su suegro.

La expresión “arianización” utilizada por von Saher se traduce en términos más claros como expropiación, un proceso donde los bienes de judíos eran confiscados y entregados a personas no judías, según el Museo Judío de Berlín.

La galería de Jacques Goudstikker en Ámsterdam poseía más de mil obras incluidas piezas de Rembrandt y Vermeer. Tras huir en un barco con su familia, Jacques murió, y Hermann Göering, un coleccionista y alto mando de la Luftwaffe nazi, “compró” la galería. Aproximadamente 800 obras fueron llevadas a Alemania, quedándose Göering con unas 300, mientras el resto se subastaron en Ámsterdam. No está claro el momento en que el “Retrato de una dama” pasó a los Kadgien. Patricia afirma que la cuñada de un matrimonio anterior de su padre lo adquirió en un museo de Colonia en 1943.

El desenlace de este caso está por verse en los tribunales de Mar del Plata, una decisión histórica para la justicia de Argentina. Von Saher señala que este es el primer caso en Argentina que aborda el arte saqueado por los nazis, pero anticipa que no será el último.

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Desde el fin de la guerra, los descendientes de Jacques, comenzando por su viuda Desirée y continuando con su hijo Eduard y su esposa Marei, han buscado recuperar el patrimonio robado. Tras el fallecimiento de Eduard, Marei y su hija Charlène han tomado el relevo. Hasta ahora, han recuperado 350 cuadros, pero quedan muchos por localizar. La tarea de encontrar y restituir estas obras a sus legítimos dueños es extensa y complicada.

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El equipo legal que respalda a von Saher, liderado por los abogados Yaél Weitz y Amelia Keuning de Freedman Normand Friedland (FNF), señala que estos reclamos no son aislados. La recuperación de bienes expoliados sigue siendo un desafío global. En Argentina, FNF ha colaborado con el estudio McEwan para llevar el caso, siendo clave la participación de los abogados Guillermo Brady y Juan Ignacio Pascual.

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Marei, desde su casa, expresa gratitud por los esfuerzos continuos para recuperar el retrato, considerándolo un fragmento de justicia histórica, parte de una colección que representa el patrimonio familiar. Brady confía en una resolución favorable, esperando que la familia Kadgien coopere con buena fe.

Finalmente, Marei subraya desde Connecticut: “La restitución de esta obra sería un paso significativo hacia la corrección de un error histórico”.

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