Los fallecimientos trágicos sacuden nuestras emociones, especialmente cuando involucran a jóvenes. Tal es la situación de “Pompón”, un joven de 19 años que perdió la vida en un accidente con una herramienta del campo que se volcó y le golpeó la cabeza en una finca de la provincia de Córdoba.
Un Día Fatal en la Estancia La Candelaria
El trabajo en el campo siempre lleva consigo riesgos constantes donde un descuido o un mal movimiento pueden tener consecuencias devastadoras. Este lamentable episodio ocurrió el lunes 12 de enero, poco antes de las 18 horas, en la estancia La Candelaria, situada a unos 30 kilómetros de Villa del Totoral, al norte de la capital cordobesa.
Esa tarde, César Humberto Bracco, de 61 años, se encontraba trabajando junto a su hijo Valentín y otros empleados. Estaban utilizando un chimango, que es un transportador utilizado para mover o cargar cereal en los silos o camiones.
Por razones aún indeterminadas, este peligroso equipo se desestabilizó, volcando y cayendo de lado, impactando fatalmente en el cuerpo de “Pompón”.
Un Intento Desesperado por Salvarle la Vida
Con el corazón destrozado, el padre de Valentín lo subió a su Volkswagen Amarok y lo llevó de urgencia, acompañado de otros dos hombres, hasta el hospital de Villa del Totoral, a 30 kilómetros de la estancia Candelaria Sud. Lamentablemente, los médicos no lograron salvarle la vida debido a las graves lesiones que sufrió en la cabeza y el abdomen.
Esta pérdida causó un inmenso dolor entre sus allegados. El joven era oriundo de Jesús María, una localidad que en ese tiempo se encontraba en plena festividad del Festival Nacional de Doma y Folklore.
La comunidad arropó a su padre, “El Negro” Bracco, y a su madre, Adriana Ruz.
Valentín Bracco, conocido como “Pompón” entre sus íntimos, terminó la escuela secundaria a finales de 2024 en el Instituto Privado Nuestra Señora del Milagro. Además, cursaba la Licenciatura en Administración Agraria en la Universidad Siglo 21 (UES 21).
Apasionado por el fútbol y fanático de Boca, sus recuerdos de infancia incluyen momentos sobre su bicicleta roja. También disfrutaba del boxeo.
El martes siguiente, en medio de una tormenta que interrumpió el festival local, fue despedido en el cementerio municipal de Jesús María. Amigos capturaron un arco iris que apareció irónicamente sobre el pueblo esa tarde, compartiéndolo en sus redes sociales.
Una de sus maestras compartió con Clarín: “Lo conocíamos como ‘Pompón’, aunque realmente nunca supe el motivo. Siempre tenía una sonrisa para dar. Era el típico cordobés con un sentido del humor que alegraba a quienes lo rodeaban”.
En sus recuerdos, se dibujan escenas de momentos gratificantes y comentarios que contagiaban su energía positiva. Aunque no era el alumno más sencillo, siempre fue querido”, expresó Ivana Micolini, de 54 años.
“Su presencia era conocida y apreciada por todos en la escuela. Nos dejó a una edad temprana, y su ausencia se siente profundamente. No paramos de preguntarnos por qué se fue tan pronto y el vacío que deja en su familia es incalculable”.
Cientos de compañeros, profesores y amigos lo despidieron. Su legado de alegría quedó marcado entre quienes lo conocieron, y una frase resonó en homenaje a él: “Por siempre Pompón”.
EMJ