Accidente en una obra de Villa Crespo
En la mañana del martes, un incidente ocurrió en una obra en Villa Crespo: una estructura metálica conocida como balancín se desplomó, cayendo sobre una vivienda colindante y dañando su tanque de agua.
Quejas de los propietarios afectados
Daniel y Graciela, propietarios de la vivienda afectada, denunciaron que la estructura colapsó encima del techo de la habitación de sus hijos. Criticaron al Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires por no implementar medidas de seguridad sólidas en las múltiples obras en su área.
Graciela mencionó que la caída fue resultado de “un acto irresponsable, como tantos en las construcciones. Las autoridades no dan respuesta, solo observan y marchan, hasta que suceden estos incidentes”.
Incidentes previos y falta de atención
En conversación con medios, Daniel afirmó que esta no era la primera dificultad, señalando inconvenientes como grietas, humedad y ruido constante desde el inicio de la construcción.
El vecino destacó además que existen otros seis o siete proyectos en su cuadra, algunos ya en desarrollo y otros en preparación, describiendo la situación como una “locura”.
Detalles del accidente y declaraciones
El accidente tuvo lugar en la calle Bonpland al 1000, cerca de las 10 de la mañana. El SAME comunicó a Clarín que no había atendido a ningún herido, aunque Daniel sostuvo que no se permitió la entrada de paramédicos para verificar el estado de los trabajadores.
Daniel expresó frustración por la falta de responsabilidad por parte de la constructora, quienes no se presentaron tras el incidente, a pesar de las reiteradas solicitudes de los vecinos para que se hagan cargo de las molestias.
Graciela compartió que estaba en la habitación impactada por el balancín, y aseguró que no sufrió daños graves por mero azar. Mencionó haber tenido un presentimiento de que un accidente iba a ocurrir.
La pareja expresó su indignación por la situación, considerando ya la posibilidad de tomar medidas legales contra la constructora responsable del accidente.
Además, comentaron que tuvieron que gestionar un préstamo para levantar una barrera que resguardara su privacidad, ya que los trabajadores podían visualizar partes de su hogar desde la obra.
Daniel se cuestionó cuánto más daño podrían causar antes de la conclusión del proyecto, manifestando su preocupación y malestar continuo.
