Incendio incontrolable en Chubut
“La noche fue sumamente complicada. No nos dio pausa en ningún instante. El calor persistió y los vientos continuaron fuertes, solo al amanecer comenzaron a disminuir levemente. Lidiábamos con múltiples frentes simultáneamente, lo que nos superaba con los recursos disponibles”, manifestó el martes, claramente angustiado, el alcalde de El Hoyo, César Salamín, tras recorrer la devastada área de Puerto Patriada, que desde el lunes fue consumida por un incendio fuera de control, arrasando con decenas de viviendas y propiedades y forzando la evacuación de más de 700 residentes y visitantes.
Respuesta coordinada y esfuerzos conjuntos
El alcalde forma parte del equipo de coordinación de la emergencia junto con las autoridades provinciales de Chubut y el Departamento Nacional de Manejo del Fuego, que ha desplegado un operativo con diez aeronaves, entre hélices y aviones cisterna. En conjunto, cerca de 300 personas se encuentran combatiendo el fuego en el extremo occidental del lago Epuyén, a aproximadamente 145 kilómetros de Bariloche.
Aparte de Puerto Patriada, se realizaron evacuaciones en Rincón de Lobos, trasladando a los afectados a la Escuela 223 de El Hoyo.
En respuesta a esta situación que se desató el lunes sobre las 14:30, el gobernador de Chubut, Ignacio Torres, decidió trasladarse a El Hoyo para sumarse a la gestión de la emergencia junto con todo su gabinete.
“Participando en el terreno del esfuerzo de los brigadistas, supervisando el operativo de combate al fuego y la evacuación cautelar de ciudadanos y turistas. Nuestra prioridad es clara: proteger a los habitantes de Chubut y a los visitantes anuales, conservando además nuestros bosques nativos y patrimonio natural”, comunicó en una publicación en X.
Asimismo, detalló que se implementó “una operación completa y coordinada con fuerzas de seguridad, equipos provinciales y nacionales, brigadistas, bomberos, todos los medios aéreos disponibles y una suma total de recursos de la provincia”.
“Ahora en Chubut no hay tolerancia,” subrayó ante la posibilidad de que el incendio fuera provocado de manera intencional o debido a negligencia. “Quiero ser muy claro: no se puede tolerar que alguien haga la vista gorda. Mientras tengamos incendios de esta índole, o cualquier amenaza hacia la comunidad de la Cordillera, desde el Gobierno provincial vamos a investigar exhaustivamente para esclarecer los hechos y asegurar que si se confirma la intención dolosa, los responsables enfrentan las consecuencias judiciales”, aseguró.
Condiciones climáticas adversas
Las condiciones del lunes fueron terribles: temperaturas superiores a los 30° y ráfagas de viento de 70 km/h dirigieron tres grandes frentes en diferentes direcciones, complicando la labor de los medios aéreos.
Esta situación agravó la inflamabilidad de los espeso bosques, de difícil acceso, afectada desde la primavera por una sequía extensa tras un invierno escaso en lluvias.
Chubut, junto a Río Negro y Neuquén, decretaron la emergencia por incendios hace meses, prohibiendo tajantemente el uso del fuego al aire libre, acto que tanto residentes como turistas ignoran, lo cual es una de las principales causas de los incendios. Aunque hay indicios de que algunos focos fueron iniciados intencionalmente, los funcionarios no han confirmado casos esta temporada. Otros incendios se originan por rayos en tormentas eléctricas, de las cuales no ha habido registros este año.
Evento pospuesto
Debido al siniestro, el intendente Salamín anunció este martes la suspensión de la Fiesta Nacional de la Fruta Fina, que estaba programada para el próximo fin de semana.
Se trata del primer evento planeado para este verano en la Comarca Andina (que incluye zonas cercanas de Chubut y Rio Negro), una temporada que se anticipaba como de recuperación tras los incendios de El Bolsón del año pasado. No obstante, la emergencia ígnea declarada en la región provocó el temor de que nuevos focos de magnitud aparecieran.
“No estamos para fiestas. Hay familias que han perdido sus pertenencias y debemos solidarizarnos con los afectados”, expresó Salamín, señalando que la intención es reprogramar la Fiesta para más adelante, cuando la situación esté controlada, y apeló a la comunidad por ayuda mediante donaciones y asistencia a los equipos que siguen trabajando en la zona.
