La temporada en Pinamar empieza con playas repletas, reservas tomadas desde hace meses y una consulta recurrente entre los visitantes: “¿Cuánto cuesta disfrutar de un día en la playa?”. La respuesta varía según la planificación: cocinar en casa, abastecerse en el supermercado, hacer un asado o comer bajo una sombrilla en un balneario. Los precios en la playa ofrecen un amplio rango de opciones para escoger.
Opción económica: Llevar la vianda al mar
Para quienes optan por llevar comida, los supermercados y tiendas locales son la elección. Un recorrido por los supermercados de Pinamar muestra que esta sigue siendo la opción más económica.
Los productos frescos y prácticos continúan liderando las preferencias. Si la elección es un sándwich clásico, se empieza por el pan: el tipo lactal ronda los $ 3.000 y el pan común de medio kilo cuesta $ 3.500.
Respecto a los fiambres, un cuarto kilo de paleta cuesta alrededor de $ 3.000, mientras que el cuarto de queso se encuentra entre $ 3.000 y $ 4.000. En presentaciones de 100 gramos, el queso cuesta entre $ 2.000 y $ 2.500, y el jamón va de $ 2.000 a $ 3.000 en marcas premium. El salame varía entre $ 1.200 o $ 1.300 por cada 100 gramos, siendo el cuarto entre $ 3.000 a $ 3.250. Los que prefieren un sándwich de milanesa encontrarán que las de pollo o cerdo empiezan en $ 7.600 el kilo, alcanzando los $ 15.800 las de carne.
Una opción de picada para compartir en la playa, con queso, paleta, jamón, salame y algunas aceitunas, para tres personas, cuesta $ 9.300.
En cuanto a bebidas, una gaseosa de 1.5 litros está a $ 4.000, y el agua mineral, entre $ 2.000 y $ 3.500 por litro. Armar el mate de la tarde cuesta entre $ 2.500 el medio kilo de yerba y entre $ 5.200 y $ 6.000 el kilo. Las frutas también son populares: el kilo de bananas está a $ 3.590 y las naranjas a $ 2.600 el kilo.
Cálculo familiar: Gastos diarios en la playa
Con las reposeras dispuestas en la arena, la familia Vega calcula sus gastos de manera relajada. Llegaron desde Campana el 29 de diciembre y decidieron repetir su experiencia en Pinamar. “Siempre elegimos este lugar; es una buena experiencia”, cuentan mientras los niños disfrutan del mar. Para economizar, llevaron heladera portátil, frutas, bebidas y mate. A pesar de esto, el gasto se siente. “Entre el chocolate que piden los niños, una ensalada de frutas, un choclo o un churro, calculamos gastar alrededor de $ 50.000 al día para cuatro personas. Por la noche, la suma es similar, dependiendo de si cenamos en el parador o fuera”, explican.
Desde Tierra del Fuego, Liliana y su familia optaron por el balneario Cocodrilo, destacándolo por su encanto y tarifas. “Comer aquí y comprar en el supermercado no nos parece caro en absoluto”, comenta.
Culinaria al aire libre: Parrilladas y rotiserías
Para quienes no dejan de lado el asado tradicional, conocer los precios de la carne es esencial. El kilo de asado se vende a $ 15.890 y el vacío a $ 17.890 en el supermercado.
El carbón es otro gasto a considerar: las bolsas de 4 kilos cuestan entre $ 4.000 y $ 5.500, mientras que las de 5 kilos están entre $ 5.000 y $ 6.000.
Una alternativa son las rotiserías: un vacío al horno con papas cuesta $ 22.000, una tortilla de papa $ 10.000 y una docena de empanadas $ 31.200. Esta opción es práctica para quienes evitan el fuego. Cocinar algo sencillo en casa, como pastas, es económico, con paquetes de fideos de medio kilo a $ 2.500.
Claudio Ferrari, de CABA, que veranea en Pinamar hace cinco décadas, recomienda la organización. “Economizamos: hacemos asados, compramos en rotiserías y buscamos descuentos bancarios”, comparte. Dependiendo del plan y la compañía de niños, los gastos pueden variar enormemente. “Un día normal puede costar hasta $ 300.000, pero si se derrocha, alcanza los $ 800.000”, reconoce. Viajar en grupo es ventajoso: compartir compras y preparar comidas ahorra dinero.
Delicias de la playa: Churros y chipá
Gozar de un paseo por la costa tiene sus costos. Un choclo tradicional se encuentra entre $ 5.000 y $ 6.000. Media docena de churros cuesta entre $ 4.000 y $ 7.500, mientras que una docena completa oscila de $ 8.000 a $ 14.000, según el vendedor.
Para los celíacos, el chipá es una opción excelente. Julián Rivero, de “El Rey de la Chipa”, comenta que la docena cuesta usualmente $ 12.000, pero en temporada alta aumenta a $ 15.000. “Este año ha venido mucha gente”, explica. El verano pasado, la docena costaba $ 10.000: un incremento del 50%.
El confort de alquilar sombra en la playa
El alquiler de carpas y sombrillas es determinante en el presupuesto diario. El balneario El Atlántico, en Pinamar, tiene casi todas sus carpas de enero reservadas. El mes cuesta $ 1.800.000 y la quincena $ 1.100.000. Las sombrillas cuestan $ 1.300.000 el mes, $ 800.000 la quincena y $ 80.000 al día.
“Desde octubre, todo se ha reservado, inédito”, dice el encargado mientras muestra el plano del balneario. Comer en su parador cuesta entre $ 30.000 y $ 35.000 por persona, ascendiendo a $ 40.000 si se incluye alcohol. La merienda está alrededor de $ 18.000 por persona.
En Cocodrilo, un parador tradicional de Pinamar, los precios son más accesibles: la carpa para seis personas cuesta $ 86.000 por día y la sombrilla $ 52.000 al día. Por semana, la carpa ronda $ 465.000 en la primera quincena y $ 578.000 en la segunda. “Subimos un 30% versus el año anterior, pero continúan viniendo”, asegura Claudia, la propietaria.
Almorzar aquí oscila entre $ 25.000 a $ 30.000 por persona. “Ahora, el costo es similar que en Miami”, afirma, pero su objetivo es que el balneario disfrute de buena ocupación y experiencia.
El parador Negroni alquila la carpa a $ 120.000 por día y la sombrilla a $ 50.000, habiendo descuentos por formas de pago. En La Posta del Mar, el dueño Martín Melia resalta que “los precios pesificados favorecen el consumo”. Para almorzar, los costos van de $ 25.000 a $ 30.000, y las carpas al mes están de $ 1.600.000 a $ 1.800.000.
Olinda Ramallo, de Florencio Varela, eligió abastecerse en mayoristas antes de llegar. “Todo es más barato allá. Aquí, un kilo de milanesas cuesta $ 15.000”, dice.
Rocío García, que veranea con familias amigas, alquila carpas en conjunto. Un almuerzo para cuatro, sin alcohol, llega a los $ 60.000. “Resulta accesible. Capital es aún más caro”, compara.
Juan Manuel Tarantino, de Chivilcoy, resume los gastos con su pareja: “Entre playa, almuerzo y cena, gastamos unos $ 150.000 al día”. Sin embargo, señala que “la suma aumenta con hijos”.
Pinamar cuenta con opciones para todos los presupuestos. Una jornada en la playa se resuelve con una vianda económica, compartiendo un asado o alquilando una carpa y comiendo frente al mar. Planificar es clave.
